sábado, 12 de julio de 2008

Exclusiva de mi próxima novela, "LA CHISPA QUE INCENDIÓ EL CARIBE"

Os gustará esta nueva novela, donde, además de historia, triste historia
para nuestra patria, existen escenas de amor, traición, espionaje,
heroísmo, camaradería..., todo ello dentro del incomparable marco de La
Habana allá por el año 1898...



"LA CHISPA QUE INCENDIO EL CARIBE"

SINOPSIS

"Ya desde el siglo XIX Norteamérica tenía sus ojos puestos en Cuba, pues
ésta representaba ser el eslabón imprescindible para el control de los
diferentes pasos entre la costa oriental Norteamericana y Panamá, siendo
el Estrecho de Maisí o Paso de los Vientos, la llave que la isla de Cuba
poseía como valor estratégico.
Los temores de los imperialistas norteamericanos, en relación a Cuba, no
eran infundados pues sabían que si no actuaban rápidamente, la hegemonía
de la Isla iba camino de extenderse, primero por El Caribe y después por
América Central y América del Sur. Por consiguiente, la independencia de
Cuba, aparte de ser esencial para la seguridad de todo el continente,
rompía el eslabón de conexión codiciado por Norteamérica.
Estados Unidos intenta, sin lograrlo, comprar Cuba. Son muchos las
tentativas por anexionarse la codiciada perla del Caribe. Y en vista de
que ninguna prospera, la idea de adueñarse de Cuba por el medio que
fuese, sin descartar el uso de la fuerza, fue tomando cuerpo, ya que las
tentativas a nivel diplomático habían fracasado rotundamente.
Sin embargo, antes de echar mano a las armas los americanos pusieron en
funcionamiento la maquinaria de la opinión pública. Sabían que si
conseguían enfrentar al pueblo cubano con el español, una buena parte
del camino hacia el éxito estaba ganado. Esa fue la razón por la que,
incluso mucho antes de que comenzara la guerra contra España, la prensa
norteamericana reflejara abundante propaganda imperialista para
presentar la guerra como algo necesario y natural, que salvaría al
pueblo cubano de la tiranía a la que le sometía el pueblo español.
Esa política de descrédito e infamias va horadando en las mentes del
pueblo cubano que, poco a poco, ve en los norteamericanos como almas
salvadoras que sólo se mueven por instintos “humanitarios”…
Simultáneamente, EE.UU también va sembrando falacias en los terrenos
diplomáticos y militar a nivel internacional, y sólo le queda esperar el
momento propicio para pasar de los planes a los hechos. El hundimiento
del Maine, la noche del 15 de Febrero de 1898, fue la chispa que
incendió El Caribe. Un hecho fortuito, como caído del cielo, que les
brindó la oportunidad que tanto ansiaban.
Desde el punto de vista español las cosas no son diferentes; por el
contrario, conocen las intenciones y el afán imperialista de
Norteamérica; saben que necesitan, para su política expansionista,
anexionarse Cuba y no dudan, aunque nunca pensaron en un ataque tan
descarado, que el enemigo estaba dentro de casa, cuando el acorazado
Maine ya llevaba fondeado un mes en la bahía de La Habana.
A principios de 1898 el gobierno norteamericano es consciente del
desgaste que sufre el dominio español en Cuba, y que la insurrección,
que ellos mismos se ocupan de alimentar, toma fuerza y se va adueñando
de la iniciativa popular. Además, la situación interna de España se
agrava y cada día la guerra es más impopular, pues su ejército se nutre,
principalmente, de españoles, lo cual, a nivel popular y patriótico no
es del agrado general, ya que muchas madres, esposas, hermanos, etc,
saben que, posiblemente, nunca volverán a ver a esos jóvenes que parten
para El Caribe. La derrota española en Cuba es una cuestión de tiempo.
Aunque, Estados Unidos sabe que si no actúan con rapidez, tendrán que
enfrentarse a la realidad de una Cuba independiente, perdiendo así la
oportunidad de emplear su presencia en la isla como puente para una
posterior expansión ultramarina.
En “La Chispa que incendió El Caribe”, el autor, de manera coloquial,
narra las peripecias y acontecimientos que tienen lugar, tanto en los
preparativos de la guerra, las continuas luchas contra los insurrectos,
las nefastas políticas de los distintos Gobernadores que España envía al
Caribe, así como las consecuencias negativas que tiene para continuar
con el control de las posesiones españolas, incluyendo en la obra el
importante Pacto de Zanjón y el vergonzoso Tratado de París, fin del
Imperio Español en Ultramar".

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bien, gracias

Anónimo dijo...

Me encantan los tipos como tú. Desde el otro lado del Atlántico, no más, se aprecia la labor de nuestros queridos compatriotas. Mil saludos y espero poder tener pronto entre mis manos esa novela histórica.
Abrazos
Mencía

Anónimo dijo...

Renovarse o morir. ¿Quén dijo eso? Qué importa. Los hechos son los hechos. Una imagin, dicen, vale más que mil palabras.
Enhorabuena.
Josechu

Anónimo dijo...

Lei EL REGRESO. ¡Qué pedazo de libro, amigo! Desde entonces, hace más de un año, le hecho un vistazo para reconfortar mi espíritu.
A ver cuándo le sale otra igual.
Muchas gracias por ese libro irrepetible, querido escritor.
José Antonio X desde MADRID

Anónimo dijo...

¡Hola! Soy Jóse, desde Badajoz. Uste habla de filosofía y creo que sabe lo que dice, pero no me ha contestado a mi cuestión: ¿Existe el alma? ¿Dónde se aloja si es que existe? ¿Es material o por el contrario no es sino esencia?
Gracias anticipadas